Las fiestas
santas de dios

por
Herbert W. Armstrong
¿Tiene
alguna importancia el hecho de que celebremos unas fiestas u otras… o ninguna?
¿Dice la Biblia que estamos obligados a santificar determinados días? ¿Fueron
tales días instituidos únicamente para la antigua Israel? ¿Son obligatorios hoy
sólo para el pueblo judío mientras los cristianos debemos guardar otras fiestas
tales como la Navidad?
Capítulo 1
¿CUÁLES SON LOS
DÍAS DE GUARDAR?
E |
L
CAPÍTULO
séptimo del libro de
Daniel contiene una
profecía asombrosa: el curso de los gobiernos gentiles durante dos mil
quinientos años a partir de esa fecha.
La profecía abre con el
antiguo Imperio Caldeo de Nabucodonosor y descubre los sucesivos reinos
mundiales: el Imperio Persa, el reino Greco-Macedonio de
Alejandro Magno con sus cuatro divisiones, y por último, el formidable Imperio
Romano. De la cabeza de una "bestia", que representa al Imperio Romano, salen
diez "cuernos", símbolos de las diez resurrecciones de dicho imperio…
resurrecciones que se han sucedido desde su caída hasta el momento actual y que
han de continuar hasta la venida de Cristo.
Entre los diez
gobiernos del mundo occidental a partir de la caída de Roma, surgió otro "cuerno
pequeño" que "parecía más grande que sus compañeros". En otras palabras, se
trataba de un gobierno más pequeño pero que dominaba a los demás. Los estudiosos
de las profecías reconocen en este "cuerno pequeño" a una gran jerarquía
religiosa. El versículo 25 de la misma
profecía dice que tal jerarquía "pensará en cambiar los tiempos y la ley".
Cómo se cambiaron los tiempos
Esta misma potencia se
menciona de nuevo en el capítulo 17 de
Apocalipsis, donde aparece reinando sobre
los reyes y los reinos del mundo y persiguiendo a los santos verdaderos.
¡Esta potencia ha cambiado los tiempos de todas las formas
posibles!
Dios comienza los días
al ocaso, pero el "pequeño cuerno" ha hecho que para todo el mundo los días
comiencen a la medianoche, de acuerdo con un reloj hecho por los hombres.
Dios comienza la semana
cuando toca a su fin el verdadero día de reposo, el séptimo de la semana, pero
el mundo inicia su semana laboral a la medianoche, el segundo día de la
semana.
Dios comienza el mes
con la luna nueva, pero el "cuerno pequeño" ha llevado al mundo a comenzar los
meses de acuerdo con un tosco calendario de origen pagano.
Dios comienza el año al
principio de la primavera en Jerusalén, cuando toda la naturaleza renace con
vida nueva, pero la antigua Roma de los paganos obligó al mundo a comenzar el
año en pleno invierno.
Dios concedió a sus
hijos un verdadero día de reposo para que mantuvieran siempre vivo el
conocimiento y el culto al Dios verdadero - una conmemoración
de la Creación divina - el séptimo día de
la semana. Sin embargo, por obra del "cuerno pequeño" el mundo se aferra al día
en que los paganos solían adorar al Sol: el primer día de la semana, el
domingo.
Orígenes paganos
El mundo se ha dejado
imponer las fiestas paganas de la antigua Roma. Entre ellas se cuentan varias
fiestas anuales: la Navidad, el Año Nuevo, la Semana Santa y otras muchas, que
han sido aprovechadas para estimular la venta de mercancías en todos los
comercios. Todo buscador sincero de la verdad, llegará a entender que estos días
son de origen y de significado paganos y sabrá que él, como cristiano, no puede
participar en su celebración.
¿Podría afirmarse,
entonces, que el verdadero cristiano de hoy no tiene que guardar ninguna fiesta
anual? ¿Es que Dios jamás dio a su pueblo días santos anuales además del día de
reposo semanal?
Ante todo, borraremos los prejuicios
Abramos la Biblia con
mente abierta y sincera, e investiguemos con honda devoción. Se nos dice que
estudiemos. No que discutamos ni que refutemos sino que ganemos la aprobación de
Dios, que nos enteremos de su voluntad. Como cristianos, se nos manda crecer
tanto en gracia como en conocimiento (2 Pedro 3.18). Todas las Escrituras nos han
llegado por inspiración divina y sirven para corregir y reprender cuandoquiera
que, por suposiciones, enseñanzas erradas o prejuicios, hayamos caído en el
error.
Casi todo el mundo cree
que los días de fiesta y de reposo anuales guardados por la antigua Israel han
sido abolidos. No obstante, la historia eclesiástica revela que la verdadera
Iglesia en sus principios continuó observando estos días santos, instituidos por
Dios, durante unos cuatrocientos años después de la resurrección.
De la manera que
aquellos que tienen por costumbre guardar el domingo suelen adoptar de antemano
una actitud de prejuicio hacia todo argumento que tienda a demostrar la validez
de la observancia del sábado semanal, considerando esos argumentos como
herejías, y si los examinan es sólo con el ánimo de refutarlos; asimismo, será
simplemente humano y natural, si no estamos prevenidos, recibir con espíritu de
prejuicio toda presentación de estos días de reposo anuales.
Sin embargo, no
olvidemos que "al que responde palabra
antes de oír, le es fatuidad y oprobio" (Proverbios 18.13). Por lo tanto,
sometámonos voluntariamente a Dios; entreguémonos con el corazón libre de
prejuicios, con la mente abierta y deseosa, no de ratificar nuestros propios
conceptos sino de encontrar la verdad. Con reverencia ante la Palabra sagrada,
pidamos humildemente a Dios que nos conceda la guía de su Espíritu Santo. Y en
esta actitud devota, sumisa, anhelante pero al mismo tiempo prudente y
cuidadosa, estudiemos esta cuestión, analizándolo todo.
Es preciso estudiarlo dos veces
Debemos advertir que en
la mente del lector surgirán algunas objeciones, pero todas ellas serán tratadas
y explicadas más adelante. Ahora bien, si el lector no está prevenido, cada
punto que vamos presentando será aparentemente desvirtuado por esas objeciones,
y cuando éstas encuentren explicación más adelante, ya los puntos mencionados no
los tendrá presentes. Así, será necesario releer toda la exposición desde el
principio.
Las objeciones serán
probablemente las mismas que suelen esgrimirse cuando se intenta echar por
tierra la verdad acerca del sábado semanal. Porque el sábado semanal y los
sábados anuales se mantienen o se caen juntos. Los argumentos empleados para
combatir al primero son los mismos empleados para combatir a los segundos, y si
fueran correctos y pudieran sostenerse, entonces sería abolido el sábado
semanal.
Argumentos tales como:
"Los sábados anuales son parte de la ley mosaica", o "Se ofrecían sacrificios en
los sábados anuales", o "Colosenses
2.16 anula los días de reposo
anuales" carecen de todo fundamento bíblico.
Porque los sábados
anuales no fueron parte de la ley mosaica sino que se instituyeron antes de ser
dictados los mandatos ritualistas de dicha ley. El hecho de que se ofrecieran
sacrificios en el sábado semanal no anula la observancia del mismo. Es de notar
que todos los días del año se
ofrecían sacrificios (Números 28.3).
Colosenses 2.16
se
refiere no sólo a los sábados anuales sino a los días anuales, a la luna nueva
mensual y también al sábado semanal. Cuandoquiera que la Biblia utilice la
expresión "días de reposo" con luna nueva y
días santos, está haciendo referencia a los sábados semanales, a los días de
luna nueva y a los días santos o días de fiesta anuales. En Colosenses
2.16 "días de reposo" quiere decir el
día de reposo semanal. Compare
1 Crónicas 23.31
con 2 Crónicas 2.4; 31.3; Esdras
3.5; Nehemías 10.33 y Ezequiel 46.3. Si la epístola a los Colosenses invalida lo uno,
entonces también abroga lo otro.
La Iglesia del Antiguo Testamento
¿Desde cuándo existe la
verdadera Iglesia? En Hechos
7.38 se habla de la "congregación en
el desierto". Esta palabra "congregación", que aparece en el
Antiguo Testamento, tiene exactamente el mismo significado de la palabra
"iglesia" empleada en el
Nuevo. Ambas corresponden a la palabra ekklesia ekklesia de la versión original griega
de los Setenta.
Israel era al mismo
tiempo iglesia y Estado. Como reino, fue gobernado durante años por un sistema
de jueces que tenían jurisdicción sobre 50, 100, 1.000, o más individuos, y más
tarde fue instituido un rey. Sin embargo, como congregación o iglesia, Israel
siempre estuvo organizado con un dirigente (Moisés, Josué, etc.) y los
sacerdotes de la tribu de Leví. La ley mosaica contenía aquellos preceptos
ritualistas o ceremoniales que se agregaron al Pacto Antiguo por razón de las
transgresiones. Estuvieron en vigencia hasta la llegada de Cristo y su objeto
era enseñar e inculcarle al pueblo el hábito de la obediencia. Se trataba de
ofrendas de carne y vino, diversos lavatorios, mandatos físico. También existían
los sacrificios como sustitutos del sacrificio de Cristo.
Anteriores a la ley de Moisés
En el capítulo 12 de Éxodo leemos que mientras
los hijos de Israel se hallaban aún en Egipto (es decir, mucho antes de haberse
dictado la ley mosaica y mucho antes de que Dios hubiese revelado a Moisés y los
israelitas que celebraría con ellos el Pacto Antiguo), los días de reposo
anuales ya se estaban observando.
En el capítulo 23 de Levítico hay un resumen de
estos días santos o fiestas fijas anuales.
Ahora bien, cuando Dios
creó el sábado para el hombre, le imprimió un gran significado y un objetivo. A
su Iglesia en el desierto le dijo que el sábado sería una señal entre Él y su
pueblo. Una señal de Dios es una prueba sobrenatural de identidad; es aquello
por lo cual sabemos que Él es Dios. ¿Cómo nos lo demuestra? "Porque en seis
días hizo el Eterno los cielos y la tierra… y en el séptimo día
reposó". Es una conmemoración de la
creación.
Y la creación es la
prueba de que Dios existe. La creación identifica a Dios. El sábado es una
conmemoración semanal de la creación. Un recuerdo constante del poder de
creación que tiene Dios. Por lo tanto, nos identifica a Dios y mantiene vivos en
nosotros el recuerdo y el culto del Dios verdadero. Ningún día fuera del séptimo
de la semana puede estar cargado de tanta significación. Fue instituido con el
fin de mantenernos fieles en rendir culto al único Dios verdadero - para librarnos de
la idolatría.
El objeto de los días santos
En forma análoga,
cuando Dios, en su sabiduría, instituyó siete sábados anuales para su Iglesia,
lo hizo con un gran propósito. Estos días también fueron dados para que los
hijos de Dios mantuvieran vivos el recuerdo y el culto de Dios al tener siempre
presente el grandioso plan divino para la redención de la humanidad. Porque
estas fiestas anuales representan las diversas épocas en el plan de la creación
espiritual: señalan los designios divinos y exponen su significado.
En estas fiestas
anuales se figuraba, año tras año, toda la historia de la regeneración
espiritual. Por ello, el simbolismo y el significado de estas fiestas revisten
una importancia vital.
Toda nación que ha
profanado el sábado semanal de Dios, ha perdido el conocimiento del verdadero
Dios y ha caído en la idolatría. Este es un hecho histórico. Sólo la nación que
guardó el sábado fue la única que mantuvo vivos la memoria y el culto del Dios
verdadero… y ello únicamente mientras guardó este día. Una vez que la antigua
Israel comenzó a profanar el sábado, ¡comenzó también a rendir culto a los
ídolos!
De la misma manera,
cuando en esta época del Nuevo Testamento las naciones han dejado de observar
los sábados anuales, han perdido el conocimiento del verdadero plan que tiene
Dios para reproducirse.
Las iglesias cristianas
no comprenden ni enseñan lo que es el pecado; no enseñan que debemos apartarlo
de nosotros. No saben lo que es el hombre, ignoran el propósito de la vida, lo
que significa nacer de nuevo y lo que es la presencia interior del Espíritu
Santo. No comprenden que la obra de la Iglesia de Dios hoy no es convertir al
mundo sino proclamar el Evangelio del Reino para testimonio, llevar una vida
dedicada a vencer el pecado y resistir hasta el final, y que los vencedores
reinarán con Cristo en calidad de reyes y sacerdotes.
No comprenden que
Cristo vendrá de nuevo, y quienes sí predican la segunda venida, ignoran su
verdadero significado y su finalidad. No tienen conocimiento ni concepto alguno
de la buena nueva del venidero Reino de Dios - la única buena
nueva o evangelio bíblico del Nuevo Testamento.
Por no entender estos
pasos esenciales en el verdadero plan de regeneración, las iglesias llamadas
cristianas enseñan que la Ley ha sido abolida. Enseñan la doctrina pagana de la
inmortalidad del alma, que a la muerte de la persona ésta va inmediatamente al
cielo o al infierno que la muerte es sólo vida.
¡Y todo es una
confusión!
Dios ordenó que sus
fiestas, o días santos, o sábados anuales, se guardasen año tras año ¡para siempre! Le pedimos al lector que
mantenga la mente abierta, pues demostraremos que esta obligación está vigente hoy.
Por este medio, Dios se
propone imprimir en la mente de sus hijos y por todos los tiempos, las verdades
representadas por estas fiestas anuales, y así mantener a su Iglesia siempre
enterada y advertida acerca de su plan.
La Pascua y los días de panes sin levadura
La mayoría de las
iglesias enseñan que Cristo llevó a término el Plan de Redención al ser
crucificado. Pero la muerte de Cristo fue sólo el primer paso en el
extraordinario plan de Dios para la regeneración del hombre. Encontramos la
eficacia de este gran sacrificio por primera vez en el Edén, cuando Dios mató un
cordero para cubrir con pieles la desnudez (símbolo del pecado) de Adán y Eva.
Encontramos su validez cuando Abel sacrificó una oveja en sustituto. Así, la
Pascua es el primero de estos acontecimientos que, año tras año, representan
para los hijos de Dios su grandioso plan.
Comprendámoslo.
Egipto es símbolo o
tipo del pecado. Así como el pueblo de Dios se encuentra hoy en "Babilonia" y
será librado cuando Dios haya derramado sobre ella sus plagas, así también
estuvo en Egipto y fue liberado cuando se derramaron las plagas.
Y así como quienes se
consideran hoy cristianos han sido engañados y han perdido el cómputo del
calendario divino, el conocimiento de los días santos de Dios y el verdadero
culto a Dios, así ocurrió con los hijos de Israel en Egipto.
Llevaban más de dos
siglos de penosa esclavitud en Egipto, donde desempeñaban trabajos forzados bajo
crueles capataces. Carecían de Biblia; no existía la Palabra escrita de Dios. No
les era permitido adorar al Creador tal como Él había ordenado. Debían laborar
siete días a la semana. Habían perdido de vista aun el verdadero sábado y por
eso Dios se lo reveló en el desierto de Sin (Éxodo 16).
La Pascua es sólo el comienzo
En aquella época, en
Egipto, también se había cambiado la fecha en que debía comenzar el año.
Por lo tanto, cuando
Dios sacó a su pueblo de Egipto (el pecado), le enseñó cuál era el calendario
correcto. Y así como la muerte de Cristo dio comienzo a nuestra salvación, Dios
dijo: "Este mes [en la primavera]
os
será el principio de los meses" (Éxodo 12.2).
Hay quienes, guardando
la Pascua, observan el comienzo de las fiestas divinas de la salvación, pero no
siguen adelante para ahondar en la "profundidad de las riquezas" de la gracia de
Dios que representan las fiestas subsiguientes. ¡Cristo no sólo es el autor o
iniciador de nuestra salvación sino también el consumador!
En el día décimo de
este primer mes, a los israelitas se les ordenó tomar un cordero sin defecto y
guardarlo hasta - no después de
- el día 14 de ese
mismo mes. Y al atardecer del día 14, entre las dos tardes (es decir, entre el
ocaso y la oscuridad), fue inmolado el cordero de la Pascua.
Esto tuvo lugar el día
14 y no después. La sangre del cordero fue derramada para simbolizar el futuro
sacrificio de Cristo. Aquella noche los israelitas comieron la carne. A la media
noche vino el ángel de la muerte, pero pasó por alto toda casa donde se encontraba
la señal de la sangre.
En este punto es
necesario tomar nota de ciertos detalles sumamente importantes, que quizá el
lector no haya advertido. Con ellos se demuestra que la Pascua debe guardarse el
día 14 y no el 15.
La Pascua es el 14, no el 15
Veamos Éxodo 12. Versículo
6:
se inmolará el cordero entre las dos tardes. Versículo 8: aquella noche
comerán la carne (aún es el 14). Versículos 9-11: se describe la
manera cómo debe asarse y comerse la carne (todavía es la misma noche del 14).
Versículo 12: "Pues yo pasaré
aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito" (la misma noche
del 14).
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Semana
de las fiestas de Pascua y Panes sin Levadura | ||||||||||||||||||||||||||||
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NISAN (ABIB) |
SIETE DÍAS DE
LOS PANES SIN LEVADURA |
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13 |
14 PASCUA |
15 SÁBADO
ANUAL |
16 |
17 SÁBADO
SEMANAL |
18 |
19 |
20 |
21 SÁBADO
ANUAL |
22 | |||||||||||||||||||
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No-che |
Día |
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Consumido
el cordero pascual |
Œ |
‘ |
Israel
sale de la civilización y entra en el desierto egipcio (Éxodo 13.18, 20) | |||||||||||||||||||||||||
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Los
israelitas reciben oro y alhajas de los egipcios (Éxodo 12.35-36) |
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’ |
El
ejército del Faraón alcanza a Israel acampando en Pi-hahirot
(Éxodo 14.9) | |||||||||||||||||||||||||
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Israel
sale de Egipto de noche (Deuteronomio 16.1) |
Ž |
“ |
Dios
guía a los israelitas por el Mar Rojo y los pone a salvo antes del
amanecer | |||||||||||||||||||||||||
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Después
de celebrar la fiesta, llegaron a Sucot y celebraron el sábado semanal
(Éxodo 12.37) |
|
” |
Cantos
de Moisés y María. Gran celebración en el último de los días de los Panes
sin Levadura | |||||||||||||||||||||||||
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El
Faraón se entera e que el pueblo ha huido (Éxodo 14.5) |
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Ahora leamos
cuidadosamente el párrafo que comienza con el versículo 21. Aquí encontramos
instrucciones detalladas sobre cómo había de untarse la sangre en los dinteles
de las puertas. Ello se hizo, como demostramos arriba, durante la noche del 14.
Leamos cuidadosamente el versículo
22: "…Untad el dintel y los dos
postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas
de su casa hasta la mañana". ¡Esto es muy importante!
Nadie podía salir de su casa aquella noche. ¡Los israelitas permanecieron
encerrados hasta la mañana siguiente! ¡Estuvieron dentro de sus casas toda la
noche!
Ahora pasemos al
versículo 29: A la medianoche
(del 14), Dios hirió a todo primogénito en Egipto. Versículo 30: Faraón se levantó
aquella noche… después de que el ángel de la muerte había pasado, desde luego,
es decir, después de la medianoche.
Hizo llamar a Moisés y
a Aarón. Ello tomó algún tiempo pero aún era de noche. Versículo 33: el pueblo egipcio
se daba prisa para sacar a los israelitas. Versículo 35: los israelitas
pidieron a los egipcios alhajas de plata y oro y vestidos, y los despojaron.
¿Cuándo? Ciertamente requirieron varias horas para pedir prestado de los
egipcios y despojarlos. Los israelitas habitaban en la tierra de Gosén alejados
de los egipcios. Además, se les había prohibido abandonar sus casas antes del
amanecer. Por lo tanto, tomaron prestado y despojaron durante las horas del día 14.
El éxodo 24 horas después de la Pascua
Ahora bien, tomemos
nota de algo muy importante: los israelitas no abandonaron la tierra de Egipto
hasta aquella noche: ¡el 15 de Abib! Notemos el párrafo compuesto por los
versículos 40-42: "…en el mismo día
todas las huestes del Eterno salieron de la tierra de Egipto. Es noche de
guardar para el Eterno, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para el
Eterno todos los hijos de Israel en sus generaciones". Ahora bien, ¿cuál es la noche
que debe guardarse? Aquella en que salieron de Egipto. Y no salieron durante el
día 14 sino cuando ese día había terminado: una vez puesto el sol, es decir, la
noche siguiente: ¡el 15 de Abib! Y esa noche, el 15 de Abib, debemos observarla
perpetuamente.
Los versículos siguientes, a
partir del 43, constituyen un
nuevo párrafo que se refiere de nuevo a la Pascua: el día 14.
Ahora veamos Deuteronomio
16.1. "Guardarás el mes de Abib, y
harás pascua al Eterno tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó el Eterno tu
Dios de Egipto, de
noche". Aquí vemos claramente que los
israelitas no salieron de Egipto hasta entrada la noche. Y aquella noche no fue
la del 14 sino la del 15. ¿Hacen falta más pruebas?
Veamos ahora Números 33.3: "De Ramesés
salieron en el mes primero, a los quince días del mes primero; el segundo día de
la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los
egipcios".
No puede ser más
claro.
Hay quienes sostienen
que el cordero fue sacrificado entre la tarde y el ocaso del 14, es decir,
alrededor de las 3 p.m. cuando estaba por terminarse el día; que lo comieron esa
noche del 15 (por lo cual afirman que ahora debemos tomar la pascua el 15
también) y que salieron de Egipto esa misma noche. Semejante teoría carece de
fundamento, porque no concuerda con las Escrituras concernientes ni con el
capítulo 12 del Éxodo.
Se había prohibido a
los israelitas abandonar sus casas aquella noche después de comer el cordero.
Permanecieron encerrados, en la tierra de Gosén hasta el amanecer. Entonces
fueron adonde sus vecinos egipcios, tomaron prestado de ellos y los despojaron.
Había millones de israelitas. Se requirió considerable cantidad de tiempo para
notificar a todos y cumplir lo ordenado. No podrían haber hecho todo esto
después de la medianoche, cuando Faraón se levantó, y tener tiempo aún para
abandonar Egipto esa misma noche. Los israelitas permanecieron en sus casas en
Gosén toda la noche, según leemos en Éxodo 12.10. Lo que quedara del
cordero asado hasta la mañana siguiente había de quemarse en el fuego. Ello
demuestra que permanecieron en sus hogares hasta el amanecer.
No abandonaron Egipto
hasta que terminó aquel día: hasta después de caer el sol otra vez: durante la
noche del 15.
A los 14 días, no después
Ahora, para conectar
otro punto esencial, pasemos a Números 28.16-17. "…a los catorce
días del mes [no después] será la pascua del
Eterno. Y a los quince
días [no antes] de este mes, la fiesta solemne; por siete días se
comerán panes sin levadura".
Levítico 23.5-6 dice otro tanto.
Notemos que la Pascua no es el 15 sino el 14. "A" los catorce días del mes no
quiere decir una vez que haya terminado el 14. Note también que la fiesta
mencionada aquí no es el 14 (si bien en otras partes se habla de la Pascua como
una fiesta), sino que el día de fiesta solemne es el 15. El periodo de siete
días comienza el 15. El 15 es el primero de los siete días de los panes sin
levadura.
Ahora bien, puesto que
toda levadura había de sacarse de las casas durante el día 14, éste llegó a
incluirse entre los días de los panes sin levadura ya en épocas del Nuevo
Testamento, pero cuando este es el caso, entonces la expresión "días de los
panes sin levadura" abarca ocho días. En el Nuevo Testamento este periodo de
ocho días se llama a veces La "pascua".
No obstante, el período
de siete días comienza el 15, una vez terminada la Pascua.
El día 14 es la Pascua, la primera solemnidad con que se inician las fiestas de Dios. Pero aquí no se está hablando de la fiesta de la Pascua. Dice que el 15 es la fiesta. Es preciso que distingamos claramente. El QUINCE es la FIESTA, y el 14 es la Pascua. Este día de fiesta solemne comienza cuando finaliza el día de la Pascua.
Ahora, teniendo este
concepto muy en claro, volvamos a Éxodo 12 y leamos a partir
del versículo 14: "Y este día os
será en memoria, y lo celebraréis
como fiesta solemne para el Eterno durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. Siete
días comeréis panes sin levadura… el primer día habrá santa convocación".
¿Cuál es el día que se
establece como conmemoración… no una sombra, sino una conmemoración, una fiesta
que debía guardarse a perpetuidad? Es el día de la fiesta: "Lo celebraréis
como fiesta". Es el 15 de Abib, no el 14…
¡no la Pascua!
Este día es la fiesta
solemne, la conmemoración que ha de guardarse como sábado o santa convocación
para siempre. Se incluyen siete días y hemos demostrado que el período de siete
días comienza el 15, inmediatamente después de la Pascua. "En el mes
primero, a los catorce días del mes, será la Pascua… Y a los quince días de este
mes, la fiesta solemne… siete días" (Números 28.16-17).
Muchos han creído que
el día mencionado en esta Escritura, y ordenado para siempre, fue la Pascua.
Pero no es así, sino el 15.
Ahora bien, este día
(el 15) se establece como santa
convocación. Veamos en el diccionario. "Convocar" es hacer venir. Es una reunión
de gente cuya presencia es ordenada bajo poder y autoridad. Una "convocación
santa" es una reunión por autoridad divina para fines de culto. El sábado
semanal es una convocación santa, lo mismo que el día 15 de Abib. Se exige
nuestra presencia por el poder y la autoridad de Dios.
Continuemos con el
versículo 16: "El primer
día
[primero de los siete, o 15 de Abib] habrá santa convocación, y
asimismo en el séptimo día [21 de Abib] tendréis una santa
convocación… Y guardaréis la fiesta de
los panes sin levadura, porque en
este mismo día [el 15 de Abib] saqué vuestras
huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en
vuestras generaciones por costumbre perpetua" (Éxodo 12.16-17).
¡Ya lo hemos visto!
Antes de la ley ceremonial de Moisés, el día establecido como sábado o
convocación santa para siempre, es el día de fiesta, el mismo día en que los
israelitas salieron de Egipto. Y aquel día no fue el 14 sino el 15 (Números 33.3).
Este día es una
conmemoración, no una sombra de la cruz. ¡Es una memoria de la liberación
israelita de Egipto, la cual simboliza para nosotros la liberación del
pecado!
Para que tengamos
siempre presente el grandioso hecho de que, habiendo sido perdonados nuestros
pecados por la sangre de Cristo (hecho que se representa el día 14), no debemos
detenernos allí, y permanecer en pecado, ¡sino que debemos huir del pecado! ¿Con
qué objeto habíamos de guardar el día 14, que simboliza la remisión de los
pecados pasados, si luego rechazamos la fiesta de los panes sin levadura que
representa nuestra separación del pecado, los siete días de los panes ácimos que
denotan la completa ausencia del pecado, o, en otras palabras, ¡la observancia
de los Mandamientos!
No fue abolido con el Antiguo Pacto
Notemos que el período
abarcado por los días de los panes sin levadura incluye dos sábados solemnes. La
observancia de este período fue establecida a perpetuidad, cuando los israelitas
se hallaban aún en Egipto, y antes de que se dictara o escribiese una sola
palabra de la Ley ceremonial de Moisés. ¡Antes de que Dios hubiese propuesto
siquiera el Antiguo Pacto!
¡Ni la ley, mosaica ni
el Antiguo Pacto pueden abolir lo que no instituyeron! El versículo 17 dice muy
claramente: "Guardaréis la fiesta de los
panes sin levadura… por costumbre perpetua". Esto incluye todo el
periodo.
Lo anterior basta para
demostrar que los días santos y los siete días de los panes sin levadura son
obligatorios hoy y para siempre.
Ahora bien, si estos
textos se refieren al día 15 y no al 14, como se ha demostrado aquí sin lugar a
dudas, ¿entonces es o no la Pascua una ordenanza perpetua? ¡Desde luego que sí!
Pero los textos citados arriba no se refieren a la Pascua sino a la fiesta. El
párrafo que comienza en Éxodo
12.21 se refiere nuevamente a la
Pascua, y el versículo 24 la establece para
siempre
El propósito de la festividad
Enterémonos ahora del
profundo significado que todo esto encierra. ¿Por qué ordenó Dios estos días de
fiesta? ¿Cuál fue su gran propósito? Leamos Éxodo 13, versículo
3: "Y Moisés dijo al pueblo:
Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto". Este fue el 15 de
Abib. Versículo 6: "Siete días
comerás pan sin leudar, y el séptimo día será fiesta para el Eterno… se hace
esto con motivo de lo que el Eterno hizo conmigo [una conmemoración]
y te
será como una señal [es decir, con un significado
para el futuro] sobre tu mano, y como un
memorial delante de tus ojos [tiene que ver tanto con
obras como con la voluntad. ¿Por qué?], para que la ley del Eterno
esté en tu boca… por tanto, tú guardarás este rito".
¿Ha captado usted el
maravilloso significado? ¿Comprende usted el extraordinario propósito de Dios?
La Pascua representa solamente la muerte de Cristo para remisión de los pecados
pasados (Romanos 3.25. El aceptar su
sangre no perdona los pecados que cometamos en el futuro; no nos da licencia
para continuar en el pecado. Por lo tanto, al aceptarla, se nos perdonan
nuestros pecados sólo hasta ese momento: los pecados del pasado).
Pero, ¿nos detendremos
allí, habiendo logrado únicamente el perdón de nuestros pecados pasados? Todavía
somos carne y hueso, todavía seremos asediados por la tentación. El pecado nos
ha tenido en sus garras; hemos sido sus esclavos, ¡y somos impotentes para
librarnos de él!
Hemos estado sujetos al
pecado. Comprendamos todo lo que ello significa.
El pecado se aparta
¿Hasta qué punto
abandonaremos el pecado? No parcialmente sino por completo. Y, así como la
levadura es también símbolo del pecado (1 Corintios 5.8) - la levadura se
hincha, y también el pecado - y, así como el
siete es el número divino que simboliza lo completo o cabal, ¡debemos seguir la
Pascua con siete días de panes sin levadura!
La Pascua sola no nos
da el simbolismo ni el significado completos. La Pascua representa aceptación de
la sangre de Cristo para la remisión de los pecados pasados. Representa al
Cristo crucificado y muerto.
¿Dejaremos a Cristo,
simbólicamente, pendiendo de la cruz? Los siete días de los panes sin levadura
enseguida de la Pascua representan el apartarse totalmente del pecado, la
observancia de los Mandamientos una vez perdonados los pecados del pasado.
Representan la vida y
obra del Cristo resucitado, quien ascendió al trono de Dios donde se encuentra
ahora obrando activamente por nosotros, como nuestro sumo sacerdote que nos
limpia del pecado y nos libra totalmente de su poder.
Guardar sólo la Pascua
y no los siete días de los panes sin levadura significa simbólicamente aceptar
la sangre de Cristo y continuar en el pecado. Significa afirmar erróneamente que
la Ley ha sido abolida, que estamos únicamente bajo gracia, una gracia que nos
da licencia para continuar pecando.
Los siete días de la
fiesta de los panes sin levadura representan el cumplimiento de los
Mandamientos, o en otras palabras, la expulsión del pecado.
La verdadera Iglesia de
Dios ha de tener estas fiestas, la primera de las cuales es un conmemorativo que
simboliza nuestro rescate del pecado, en su mano derecha y en su frente, como
señal de Dios, a fin de que guarde sus mandamientos. Y puesto que la frente es
la sede del intelecto y simboliza aceptación mientras la mano derecha simboliza
el trabajo, tenemos esta señal de Dios al aceptar la verdad respecto a los días
santos y los días de los panes sin levadura, y al no trabajar en estos días
santos. El sábado semanal no es la única señal de Dios (Éxodo 31.12-17).